
¿Señor, cómo puedo reconstruir mi vida?
Nehemías 1:1-11
Nehemías 1:1-11
INTRODUCCIÓN
Excepcionalmente algunas personas ven que su vida se viene abajo sin razón alguna.
Lo más común es que se encuentre en nuestras manos el mazo de la destrucción.
Nuestra vida se viene abajo cuando perdemos lo más apreciado
Nuestra familia
Nuestra salud
Nuestras finanzas
Las personas a las que queremos
Nuestro empleo o nuestro negocio
Es el momento cuando nos preguntamos si aún hay esperanza para nosotros. Ser conscientes de la ruina personal es un primer gran paso hacia la reconstrucción.
Es la pregunta sobre la esperanza humana.
Nuestra situación
Pero, ¿Cómo sabemos que realmente estamos en ruinas? Cuando las cosas más importantes están destruidas.
Las paredes de seguridad están caídas. No hay protección
Emocionales
Espirituales
Financieras
Morales
Hemos perdido la dignidad personal
Todo lo hemos abandonado
No tenemos ánimo para seguir adelante
El pecado destruye
Celos
Adicciones
Abandono
irresponsabilidad
Qué podemos hacer
Los seres humanos tenemos una semilla divina en nuestro corazón, porque siempre estamos abocados a la reconstrucción.
Recordemos el gran movimiento de solidaridad que se formó tras el terremoto de 1985
Las personas que sobrevivieron al holocausto judío coinciden en una cosa: no perdieron la esperanza.
Cuando llega la quiebra ya es inevitable el tomar responsabilidad de las cosas que no van bien en tu vida.
Estor listo para empezar a reconstruir.
Nehemías estuvo dispuesto a hacer lo que hiciera falta para reconstruir el muro de la ciudad de Jerusalén.
LA BIBLIA
Pon tu ESPERANZA en DIOS
“20…-Dios gobierna desde el cielo, y con su ayuda tendremos éxito” Nehemías 2 BLS
Nehemías tenía una fe bien fundada en el Dios grande y poderoso, en el Dios del pacto. La destrucción del muero de Jerusalén fue la oportunidad para que pusiera en práctica su fe y profundizara su conocimiento de Dios: el Dios de las tareas imposibles, del Dios de la esperanza.
Dios te hace ver tu verdadera CONDICIÓN
3…“Los que se quedaron en Jerusalén tienen graves problemas y sienten una terrible vergüenza ante los demás pueblos. Los muros de protección de la ciudad están en ruinas, y sus portones fueron destruidos por el fuego” Nehemías 1 BLS
6 “…Reconozco que todos hemos pecado contra ti. He pecado yo, y también mis antepasados. 7 Hemos actuado muy mal y no hemos obedecido los mandamientos que nos diste por medio de Moisés” Nehemías 1 BLS
Te ayuda a salir de una actitud de negación
Te ayuda a salir de una actitud de fatalismo
Te ayuda a abandonar la actitud de la víctima
Te ayuda a salir de un falso optimismo
“La conciencia hace que nos descubramos, que nos denunciemos o nos acusemos a nosotros mismos, y a falta de testigos declara contra nosotros.” Michel Eyquem de Montaigne
El ministerio del Espíritu Santo, como el otro consolador, es convencernos de pecado. Juan 16:8
Dios es PODEROSO y es fiel a sus PROMESAS
“5Dios grande y poderoso; ante ti todo el mundo tiembla de miedo.” Nehemías 1 BLS
8 “Acuérdate de lo que le dijiste a Moisés […] que si nos arrepentíamos y obedecíamos tus mandamientos nos volverías a reunir” Nehemías 1 BLS
El Espíritu de Cristo que está en nosotros, mediante la fe, es la fuente del poder necesario para reconstruir.
Las promesas del Señor, del Dios que ha establecido un pacto con su pueblo, son la base de nuestra esperanza.
Dios siempre está dispuesto a ir en nuestro auxilio cuando estamos en tribulaciones. “1…Dios siempre nos ayuda cuando estamos en problemas” Salmo 46 BLS
Dios interviene a TU FAVOR
11”Dios, escucha mi oración […] Haz que el rey me reciba bien y que yo tenga éxito” Nehemías 1 BLS
4”El rey me preguntó: -¿Hay algo que pueda hacer por ti? […] 8…El rey me dio todo lo que le pedí, porque mi buen Dios me estaba ayudando” Nehemías 2 BLS
La mano de Dios interviene a tu favor, primero al poner en tu corazón el deseo de reconstruir; pero también moviendo la mano de los que están a tu alrededor para que actúen a tu favor. Así lo hizo con el rey Artajerjes.
Siempre que pones a funcionar tu fe en obediencia, llega ayuda de alguna mano para complementarte.
“No hay ningún viento favorable para el que no sabe a que puerto se dirige.” Arthur Schopenhauer
“El mayor espectáculo es un hombre esforzado luchando contra la adversidad; pero hay otro aún más grande: ver a otro hombre lanzarse en su ayuda.” Oliver Goldsmith
Dios te AYUDA a reconstruir
“20…-Dios gobierna desde el cielo, y con su ayuda tendremos éxito” Nehemías 2 BLS
El hizo que una mujer estéril tuviera un hijo. “37 Esto demuestra que para Dios todo es posible” Lucas 1 BLS.
A Dios le encantan los casos difíciles, lo que parece imposible para el ser humano.
Dios bendice tus manos para ayudarte a reconstruir. Él es la garantía de tu éxito. Porque “1Si Dios no construye la casa, de nada sirve que se esfuercen los constructores. Si Dios no vigila la ciudad, de nada sirve que se desvelen los vigilantes” Salmo 127 BLS
Dios te da la convicción necesaria para superar las CRÍTICAS y la OPOSICIÓN
“3…¡El muro que están edificando es muy débil! ¡Basta que se suba una zorra para que se caiga!” 4 Entonces yo oré: “¡Dios nuestro, escucha cómo nos ofenden! […] 6 Así que seguimos reconstruyendo el muro, y como la gente trabajaba con entusiasmo, el muro pronto estaba hasta la mitad de su altura.” Nehemías 4 BLS
Una vez más, las críticas y la oposición llevan a Nehemías a orar
Roberto Shirley construyó en el año 1653 una iglesia en la Ciudad de Londres, cuya placa decía: “hizo la mejor de las cosas en la peor de las décadas” Una época en la que los templos anglicanos eran cerrados y los presbiterianos perseguidos.
Dios espera que te ENFOQUES en tu tarea
“21Desde que salía el sol hasta que aparecían las estrellas, la mitad de la gente reparaba el muro, y los demás mantenían las lanzas en sus manos” Nehemías 5 BLS
9Y es que ellos querían asustarnos, pensando que así dejaríamos de trabajar, pero yo le pedí a Dios que me ayudara a seguir trabajando con más fuerza aún” Nehemías 6 BLS
Había una pequeña alumna que no sabía a menudo sus lecciones, y había otra, que se sentaba cerca de ella, que siempre decía sus lecciones correctamente. Sus compañeros le dijeron, “Jane, cómo es que siempre sabes tus lecciones?” Jane contestó, “le pido a Dios que me ayuda, y así aprendo.” Al día siguiente, la otra pequeña estaba de pie, pero no sabía su lección. Y ella le dijo a su amigo, “le pedí a Dios sobre mi lección, pero no supe contestar, como Jane dijo que hacía”, “pero intentaste aprender la lección?” “No,” contestó ella; “Le pedí y pensé que era suficiente.” Por supuesto ella no podía saber su lección si no la estudiaba. De manera semejante, así como oras también debes de prepararte, Si no pones la mano en el arado tu oración será inútil.
Desde la mañana hasta el anochecer hay que fijar nuestra atención en la tarea de reconstrucción
Con una mano ponemos piedras y
Con la otra mano defendemos lo construido
He aquí una verdad poderosa: No hay nada que Dios no pueda reconstruir.
Qué sucederá en mi vida
Cuando Dios reconstruye tu vida
Se levantan los muros de tu seguridad
Moral
Espiritual
Financiera
física
Recuperas la dignidad perdida
Ahora somos hijos de Dios
Un pueblo santo
Te concentras en lo verdaderamente importante
Recuperas las cosas más valiosas
Al poner a trabajar tu fe, conoces al Dios de las causas perdidas, al Dios de los imposibles
COSAS QUÉ HACER
Escucha al Espíritu Santo revelarte las cosas que has destruido y abandonado. El pecado destruye
Ora a Dios, ten fe en sus promesas
Entrégale tu vida a Cristo, porque sólo el tiene el poder para reconstruir tu vida.
La gracia construye
El amor es esperanza
Oración: Señor Jesús, reconozco que he hecho lo que yo he querido en mi vida y que esa es la causa del derrumbe de mi vida. Te pido perdón y confío en tu promesa de darme una nueva vida. Te reconozco como mi Salvador, te entrego mi vida y estoy dispuesto a seguirte siempre. Amén
RPB. IBMH. Domingo 30 de septiembre del 2007
Ora a Dios, ten fe en sus promesas
Entrégale tu vida a Cristo, porque sólo el tiene el poder para reconstruir tu vida.
La gracia construye
El amor es esperanza
Oración: Señor Jesús, reconozco que he hecho lo que yo he querido en mi vida y que esa es la causa del derrumbe de mi vida. Te pido perdón y confío en tu promesa de darme una nueva vida. Te reconozco como mi Salvador, te entrego mi vida y estoy dispuesto a seguirte siempre. Amén
RPB. IBMH. Domingo 30 de septiembre del 2007
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